José Gonzalvo

Nacido en Rubielos de Mora (1929), tras estudiar Bellas Artes en Madrid y Valencia, y obtener y disfrutar con gran éxito varios años su especialidad de Pintura, sintió la atracción del hiero desde las antiguas herrerías de su tierra. Con este material entre sus manos desarrolló una forma de hacer muy personal que le mereció premios y reconocimientos..

Aunque su prometedora carrera le trató de llevar lejos, él eligió como fondo de su obra Rubielos de Mora, compartiendo y volcando en esta villa todo su saber estético, concienciando a los vecinos del valor de lo auténtico y la belleza de lo sencillo, siendo ésta una forma de creatividad vital para él. Consiguió para su pueblo, el Premio de Europa Nostra 1983.

Fue miembro de las Reales Academias de Bellas Artes de Valencia y Zaragoza.

En el Antiguo Convento de Carmelitas de principios del S. XVII, tras restaurar el edificio, el escultor instaló en 1984, en una galería del claustro alto, numerosas maquetas de hierro de sus obras más monumentales (cuyas originales se encuentran repartidas por el territorio nacional) y algunas pinturas. Otras dos salas contiguas contienen escultura desde los 70, pintura de los años 50 y 90, retratos modelados, dibujo y bocetos de alguna de sus obras públicas.

Algunas de sus obras que podemos encontrar en Rubielos de Mora son: Monumento al toro embolado (Pl. del Carmen), el monumento a la Paz (El Plano) y la Escultura de Pedro IV (Ayuntamiento).


Salvador Victoria

La pintura no tiene domicilio pero mora en todos los lugares de la mente humana.

Desde cualquier punto y desde cualquier persona parten pensamientos que se expresan en lienzos. Salvador Victoria vino al mundo en Rubielos en el año 1928 y murió en Madrid en 1994. Ahora se le recuerda en su pueblo, donde comenzó su andanza.

Estudió en la Escuela de San Carlos de Valencia y en 1956 viajó a París donde comienza su viaje por el mundo vanguardista. Antes de su fallecimiento había realizado unas 100 exposiciones individuales y más de 250 colectivas.

Las obras y colecciones de este rubielano se reparten entre centros como el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, el Museo de Arte Abstracto de Cuenca, Museo de Bellas Artes de Bilbao, Museo Municipal de Brooklyn, Nueva York, EE.UU. Oklahoma Art Center, Oklahoma City, EE. UU. Fundación Yudmila Vidkova, Sofía, Bulgaria. Galería Nacional de Sofía, Bulgaria. Fundación Juan March en Madrid, Museo de Bellas Artes de Vitoria, Álava. Museo de Bellas Artes de Zaragoza, Museo de Teruel, y un largo etcétera.

En el año 2003, se inauguró la Fundación Salvador Victoria en Rubielos de Mora con obras de Salvador y obras de otros pintores abstractos de la segunda mitad del siglo XX, miembros de su generación.


Manuel Baselga

De menor envergadura nacional e internacional, pero con un fuerte arraigo en Rubielos de Mora, tenemos a Manuel Baselga, “El Herrerico”. El abuelo, Juan Antonio Baselga Bayo, por 1890, abrió la herrería en el barrio de Los Baltasares, donde su hijo, José Baselga Escriche, empezó a trabajar a los 12 años, quien murió prematuramente a los 35 años. Manuel Baselga todavía no había aprendido el oficio, con lo que tuvo que aprenderlo con el herrero de La Puebla de Valverde, donde se hacían aladros y se herraban mulos. “El herrerico” comenzó a trabajar en la fragua familiar en los años 60, cuando la sociedad mostró interés por este tipo de trabajos.

Él ha compuesto la historia en hierro de su propia biografía artesana. Ha montado sobre reja diversos componentes, elemento, herramientas… con que trabajó su abuelo, su padre y él mismo para arreglar aperos de labranza o herrar caballerías.

La obra artística de Manuel Baselga tiene carácter popular, encontrándose diseminada por muchos pueblos de Teruel y Castellón. Esta pequeña expansión supuso el reconocimiento prestigioso de Manuel, dándole a Rubielos fama y reconocimiento.